"Después, cuando no me quedó otro remedio que convertirme en una mujer como las demás, me dio verguenza haber vivido así, sin hacerme preguntas, sin necesitar respuestas, siempre con un hombre a cada lado, dos bocas, dos cuerpos, dos sexos para una sola boca, un solo cuerpo, un solo sexo que era el mío."
Castillos de Cartón, Almudena Grandes.